
Los gases nobles, también conocidos como gases inertes, son un grupo de elementos químicos que se encuentran en el Grupo 18 (anteriormente Grupo VIIIA) de la tabla periódica. Su principal característica es su baja reactividad.
¿Qué significa baja reactividad? Significa que estos gases casi no reaccionan con otros elementos para formar compuestos. Esto se debe a una característica fundamental de su estructura atómica: su capa de valencia completa.
La capa de valencia es la capa más externa de electrones de un átomo. Para los gases nobles (excepto el helio), esta capa contiene ocho electrones. Esta configuración se conoce como un octeto completo. El helio, al ser un gas noble con solo dos electrones, tiene su capa de valencia llena con dos electrones. Esta estabilidad electrónica los hace muy estables y, por lo tanto, no necesitan interactuar con otros átomos para completar su capa.
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Veamos las principales características de los gases nobles:

- Inodoros e incoloros: En condiciones normales, son gases sin olor ni color. Por ejemplo, el helio que se usa en los globos es incoloro e inodoro.
- Monoatómicos: Existen como átomos individuales (no forman moléculas diatómicas como el oxígeno, O2, o el nitrógeno, N2). Flotan libres como átomos individuales.
- Bajos puntos de ebullición y fusión: Necesitan temperaturas muy bajas para pasar del estado gaseoso al líquido o sólido.
- Baja reactividad: Como ya se mencionó, rara vez forman compuestos. Sin embargo, en condiciones extremas, algunos pueden reaccionar con elementos muy electronegativos como el flúor y el oxígeno.
- Conductores pobres de electricidad y calor: No son buenos para transferir electricidad o calor.
Los gases nobles son: helio (He), neón (Ne), argón (Ar), kriptón (Kr), xenón (Xe) y radón (Rn). Cada uno tiene aplicaciones específicas debido a sus propiedades. Por ejemplo, el neón se usa en letreros luminosos, el helio para inflar globos y en resonancias magnéticas, y el argón para soldadura.
En resumen, los gases nobles son elementos muy especiales en la tabla periódica gracias a su estabilidad e inactividad química, resultado de su configuración electrónica completa.