
Un grado Celsius (°C) es una unidad de medida de temperatura. Equivale a una fracción específica de la diferencia entre el punto de congelación y el punto de ebullición del agua a nivel del mar. Más específicamente, un grado Celsius representa 1/100 de esa diferencia.
Para entenderlo mejor, sigamos estos pasos:
- Define los puntos de referencia: En la escala Celsius, el punto de congelación del agua se define como 0 °C y el punto de ebullición como 100 °C.
- Calcula la diferencia: La diferencia entre el punto de ebullición y el punto de congelación es 100 °C - 0 °C = 100 °C.
- Divide la diferencia: Dividir esta diferencia en 100 partes iguales nos da la magnitud de un grado Celsius: 100 °C / 100 = 1 °C.
Ejemplo 1: Si la temperatura aumenta de 20 °C a 21 °C, ha aumentado 1 grado Celsius.
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Ejemplo 2: Un cambio de temperatura de 5 °C significa que la temperatura ha variado en cinco centésimas partes de la diferencia entre la congelación y la ebullición del agua.
Además de grados Celsius, existen otras escalas de temperatura como Fahrenheit (°F) y Kelvin (K). La relación entre Celsius y Fahrenheit es (°C * 9/5) + 32 = °F. Por ejemplo, 25°C equivalen a 77°F.

Uso práctico 1: En la meteorología, se utiliza Celsius para informar sobre las temperaturas del aire, permitiendo a las personas saber si necesitan ropa de abrigo o si hace suficiente calor para ir a la playa.
Uso práctico 2: En la cocina, muchas recetas especifican temperaturas en grados Celsius, garantizando que los alimentos se cocinen correctamente.