
Los 10 Correctos para la Administración de Medicamentos de la OMS son un conjunto de pautas esenciales diseñadas para minimizar errores y garantizar la seguridad del paciente durante la administración de medicamentos. Su cumplimiento es crucial para prevenir complicaciones y mejorar los resultados de salud.
Los 10 Correctos son:
1. Paciente Correcto: Verificar la identidad del paciente antes de administrar cualquier medicamento. Esto se hace generalmente con dos identificadores (nombre y fecha de nacimiento).
Must Read
2. Medicamento Correcto: Asegurarse de que el medicamento prescrito sea el que se está administrando. Comparar la orden médica con la etiqueta del medicamento.
3. Dosis Correcta: Comprobar que la dosis sea la indicada para el paciente y la condición que se está tratando. Calcular la dosis con precisión, si es necesario.

4. Vía Correcta: Administrar el medicamento por la vía especificada en la orden médica (oral, intravenosa, intramuscular, etc.).
5. Hora Correcta: Administrar el medicamento en el horario prescrito para mantener niveles terapéuticos constantes.

6. Documentación Correcta: Registrar la administración del medicamento inmediatamente después de realizarla, incluyendo la fecha, hora, dosis, vía y cualquier observación relevante.
7. Forma Correcta: Verificar que la forma farmacéutica (tableta, cápsula, solución, etc.) sea la adecuada para la vía de administración.
8. Respuesta Correcta: Monitorear la respuesta del paciente al medicamento y documentar cualquier efecto adverso o reacción inesperada.

9. Educación Correcta: Proporcionar información clara y concisa al paciente sobre el medicamento, su propósito, cómo tomarlo y posibles efectos secundarios.
10. Derecho a Rechazar: El paciente tiene el derecho a rechazar un medicamento. En tal caso, se debe documentar el motivo del rechazo e informar al médico.

Ejemplo 1: Antes de administrar insulina a un paciente diabético, verificar su nombre, el nombre de la insulina en la jeringa y la dosis prescrita por el médico.
Ejemplo 2: Administrar un antibiótico intravenoso a la hora exacta prescrita para mantener niveles terapéuticos adecuados en la sangre del paciente.
En el mundo real, la aplicación estricta de los 10 Correctos minimiza errores en la medicación, reduce riesgos para los pacientes y contribuye a una atención médica más segura y eficaz. El cumplimiento de estas directrices es una responsabilidad fundamental de todos los profesionales de la salud.